Qué riesgos debes tener controlados en tu empresa familiar

Qué riesgos debes tener controlados en tu empresa familiar

Qué riesgos debes tener controlados en tu empresa familiar

Las empresas familiares constituyen la columna vertebral de la economía española pero, según varios expertos en economía de empresa, aproximadamente el 80% de las compañías no superan la tercera generación. Por ello, hoy hemos querido recopilar algunos de los errores más comunes que se suelen cometer en dichas empresas para que los reconozcas y puedas evitarlos a tiempo.

El 89% de las empresas españolas son negocios familiares. Según datos aportados por el Instituto de la Empresa Familiar, existen actualmente 1,1 millones empresas fundadas por familias, que emplean a cerca de 6,58 millones de profesionales en nuestro país. Esto supone el 57,1% del PIB y la creación del 67% de puestos de trabajo en el sector privado.

 

Las preocupaciones y retos más importantes para afrontar el futuro

Según los resultados del “VI Barómetro de Empresa Familiar”, que confirma que el 80% de las empresas familiares cree que su situación económica durante el 2019 será ‘buena’ o ‘muy buena’, explica que los temas que más preocupan a las pymes familiares son aumentar la competencia en el sector, encontrar a los mejores profesionales y obtener mayor rentabilidad económica.

En menor medida se sitúa la preocupación por la situación política del país y los cambios legislativos. Así, la innovación, la diversificación de servicios o productos, la conquista de nuevos mercados y la formación profesional de su propio personal se han convertido en auténticas prioridades para este tipo de empresas durante los últimos años.

De esta forma, el 80% de las empresas piensan invertir en dichos objetivos a lo largo de 2018, y más de la mitad de estas inversiones tendrán impacto en la actividad principal que lleva a cabo. En este sentido, aumenta considerablemente la inversión en las nuevas tecnologías y la apertura de mercados a nivel internacional.

 

¿Qué riesgos debes evitar para sobrevivir a la tercera generación?

Según un artículo publicado en el portal de noticias www.eleconomista.es, estos son los principales errores que se cometen en las empresas familiares:

 

1. Cuando las empresas son muy personalistas

Cuando la empresa familiar se gestiona principalmente por una persona hermética, que no delega y que concentra toda la gestión, sin mostrarle a los demás el día a día de su trabajo, la sucesión resulta complicada por el escaso conocimiento del sucesor. Es importante contar con gente de confianza que conozca a fondo el negocio y sepa su funcionamiento.

 

2. Cuando el sucesor no está preparado para su trabajo

De la mano del punto anterior, es un hecho que al realizar el traspaso de poderes, el sucesor tiene que estar listo para aceptar dicho cargo a todos los niveles. Deberá tener conocimientos amplios sobre el negocio, desde el estado de las cuentas hasta los proveedores o los pormenores de la plantilla, así como ímpetu y motivación para acometer el desafío.

 

3. Cuando se confunde propiedad con gestión

No es lo mismo ser presidente que director; se pueden ejercer ambos cargos pero no necesariamente. Las funciones han de estar muy bien definidas. La separación de poderes profesionalizará la empresa y la llevará por buen camino.

 

4. Cuando creamos puestos de trabajo innecesarios

Hay que entender que una empresa familiar es un negocio, no una empresa de contratación. El objetivo es hacerla crecer y conseguir los mejores resultados. Tan malo es crear puestos innecesarios para dar trabajo a la familia como despedir a trabajadores válidos para buscar huecos a parientes.

 

5. Cuando hay una falta de profesionalización

Sucede cuando la persona que va a quedarse con la empresa no sabe nada del negocio, está poco preparada, menos motivada o que, sencillamente, no sabe cómo gestionarla. En las empresas familiares es común pretender que un determinado pariente coja las riendas sin cuestionarnos si es la persona adecuada, pudiendo poner en riesgo un legado de, tal vez generaciones.

6. Cuando se mezcla la vida laboral con la profesional
Es uno de los principales conflictos en las empresas familiares. Para ello se debe evitar conversaciones laborales en el ámbito familiar y viceversa. Hay que saber diferenciar las dos facetas y, en la medida de lo posible, vivirlas como espacios estancos.

 

7. Cuando no existe una asesoría externa
En ocasiones viene bien considerar la opinión de una tercera persona que sea ajena a la compañía y que evalúe los problemas con distancia y la cabeza fría. Contar con una asesoría y gestoría externas ayudará a ver las cosas más claras y actuar sin dejarnos llevar por las emociones.

 

Si necesitas profundizar en alguno de estos puntos, no dudes en contactarnos. Tenemos un equipo experto disponible para resolver todas tus dudas y problemas.

 

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